Lo Imposible (en ventas)

Los vendedores podemos tener muy malos vicios, entre ellos, y uno de los peores, el de vender habitualmente lo que más nos gusta personalmente. Pero entonces, qué ocurre con los artículos que no nos gustan tanto?…los que no son tan comerciales?…los que son más caros?…los que tienen un color más especial?…Pues ocurre que el vendedor suele arrinconarlos y así se hace IMPOSIBLE su venta.

Lo sorprendente es que esto no es sólo un mal vicio de muchos dependientes (que al fin y al cabo podríamos entenderlo como una postura de poco esfuerzo) sino que suele también ocurrirle al mismo propietario del negocio. Por supuesto, es más cómodo, sencillo y fácil vender el artículo estrella de la tienda, es más, realmente no necesitamos ni venderlo…

¡SE VENDE SOLO!

No quiere decir que le debamos encasquetar a un cliente un artículo malo, feo, invendible. Quiere decir que como asesores de venta deberíamos conocer las posibilidades de todos y cada uno de los artículos que hay en el negocio y prestar atención por igual. Durante mi experiencia profesional visitando en una misma semana varios establecimientos he podido comprobar que lo que en una tienda ha resultado ser un modelo de dificil salida en otra ha sido un artículo de éxito. Que un artículo funcione en tienda radica generalmente en el cariño con que los vendedores miran el modelo. Así de sencillo. Y es que…

Acabamos destacando lo ya destacable por comodidad y seguridad

Lo primero que debemos hacer para no arrinconar artículos es controlar a diario los obsoletos realizando listas y dando soluciones de salida con diferentes estrategias de venta, como por ejemplo:

  • Colocar estos artículos en el escaparate, maniquíes, frontales y puntos calientes de la tienda.
  • Fomentar la atracción del producto obsoleto combinándolo con prendas más comerciales y de mayor rotación.
  • Presentación repetida del producto. A través de la reiteración podremos llamar la atención del consumidor (esta técnica es aconsejable para el escaparate y para mesas e islas en el interior de la tienda).
  • Buscar en revistas de moda personajes famosos que vistan dicha prenda (muchas veces suele estancarse un artículo por ser demasiado diferente, demasiado fashion y hasta que no se aseguran de que es trendy no se atreven a comprarlo.
  • Cuando ninguna de las soluciones anteriormente citadas logra incentivar su venta, le podemos hacer un descuento para facilitar su venta (es mejor rebajarlo con un 20% ó 30% en abril y mayo que con el 50% ó 70% en julio y agosto).
  • Publicitar su promoción dentro y fuera del punto de venta. Destacarlo en nuestra fan page de facebook acompañándolo de un texto que le dé un valor añadido al producto y destaque sus beneficios.

Ya sabéis, es sólo cuestión de tiempo y dedicación…

images

Supérate!!!

Desde pequeñita mostré una gran inquietud por el deporte en general. Con 10 años hacía danza, tenis, atletismo y baloncesto. A los 13 me tuve que decantar por uno de ellos  porque el horario extra-escolar no daba más de sí y las horas de estudio iban cada vez a más. Al final decidí quedarme con mi equipo de Basket: el «San José C.B». No recuerdo muy bien por qué me decanté finalmente por este deporte pero supongo que fue una cuestión de aptitud y alguna que otra circunstancia del momento. Durante los primeros años de cadete teníamos un entrenador muy apasionado que se tomaba muy en serio los entrenamientos, nos imponía gran disciplina y nos daba a cada una responsabilidades en la pista. Esa responsabilidad me hacía sentir importante en mi posición de escolta/alero, y esto unido a la motivación y a las horas de trabajo dedicadas hicieron que el baloncesto se convirtiera en un compromiso tan importante como el de ir al instituto y luego más tarde a la Universidad.

Durante esos años el deporte fue mi pasión, me daba muchas satisfacciones ya que a parte de establecer una relación de amistad muy sana y especial con mis compañeras, era divertida la competición en liga y encima mantenía en forma mi cuerpo y mi mente (mens sana in corpore sano). Hoy en día me doy cuenta de que los beneficios de crecer practicando un deporte son aún mayores de lo que yo creía por aquel entonces. Me doy cuenta de lo importante que es formar parte de un equipo conociendo tu rol sobre la pista y el del equipo en general. De salir a la pista a ganar y de luchar hasta el último minuto de partido. De saber ganar y también de saber perder. De comunicarte con tus compañeras con sólo una mirada y de confiar en ellas cuando no tienes un buen día, aparcar tu ego y jugar desde el banquillo apoyando y animando al equipo (porque los partidos también se ganan desde el banquillo…).

La fuerza de voluntad también se entrena, la concentración, la constancia, el espíritu de sacrificio, la disciplina, la motivación y la confianza en uno mismo. Todas estas recompensas al esfuerzo son las que recibe el buen deportista con el paso del tiempo y que le sirven para poder aplicarlas luego tanto en la vida personal como en la profesional. Hasta el buen sentido del humor, el optimismo y el bienestar viene provocado por la liberación de endorfinas tras la práctica de ejercicio.

Si tienes un negocio, lidera, coordina, comunica, enseña, crea estrategia, anima y motiva a tu equipo. Es importante que aprendas a dar responsabilidades a tus «jugadores» ya que esto ocasionará mayor motivación y compromiso dentro del grupo. Cada uno de ellos debe ser consciente de su misión y debe cumplirla por respeto al resto de compañeros. De no ser así, el resto de compañeros tendrían que hacer un sobre esfuerzo para llegar a la ayuda con el consecuente riesgo de perder el partido.

En resumen:  inquietud,  aptitud, disciplina, responsabilidad, motivación, trabajo, compromiso, pasión, competición, equipo, lucha, ganar, perder, comunicación, fuerza de voluntad, concentración, sacrificio,confianza, humor/optimismo/bienestar y respeto.

Todas ellas, claves para forjar una inteligencia emocional en el terreno de lo personal y una inteligencia comercial en la faceta profesional.

Supérate y disfruta de la experiencia!!!